Que bonito es recordar el inicio de temporada de bodas de 2018. Allá por el mes de Junio en tierras extremeñas celebramos el enlace de Jose y Sandra, una boda en Madroñeras  en la  Iglesia Parroquial de la Purísma Concepción. Preciosa Iglesia que está unida directamente con Trujillo, puesto su órgano barroco perteneció a la iglesia de San Martín. No falto ni el mas mínimo detalle a la boda, había de todo: decoración de bodas por todos sitios, castillos inchables, FotoCall, recuerdos de los novios en fotografías….. hasta paja volando, si paja volando, sucedió que las alpacas tenían alas y volaban, o eso nos hicieron creer los amigos del novio.

Esta joven pareja celebraron su enlace en el Hotel Perú dieron un precioso cóctel en los bonitos jardines del hotel. Donde luego volvimos para seguir celebrando esta gran fiesta que es su boda. Jose y Sandra se portaron como verdaderos anfitriones y eso hace sentirte como un invitado más en la boda. Una pareja super atenta y dispuesta a seguir disfrutando de ese amor que se tienen el uno al otro y que lo demuestran con su preciosa hija.

Es un lujo trabajar en bodas así y se refleja en las fotos de su boda, donde la naturalidad y espontaneidad que hay en una boda queda reflejada. Porque es precioso recordar lo bonito que estaban todos, lo precioso que era el vestido de la novia, lo guapo que iba el novio, pero también es bonito recordar esa caricia de la novia a su padre, del novio a su hija, ver el estreno del regalo al hermano del novio, el abrazo de la novia a su hermana al recibir el ramo de novia. Es bonito recordar todas esas sensaciones que se preparan con mucho esfuerzo y se acaban en tan poco tiempo.

<<…porque cada boda es única e irrepetible, ¡¡¡ que vivan los novios !!!…>>